Sistemas electorales

Un sistema electoral es el conjunto de reglas que convierte los votos en escaños. Se suelen agrupar en tres grandes familias: mayoritarios, proporcionales y mixtos.

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Las tres familias

En los sistemas mayoritarios, los escaños van a quien gana en cada distrito. En Reino Unido se usa la mayoría simple: gana el candidato más votado. En Francia, el modelo es a dos vueltas.

Los sistemas proporcionales buscan que el porcentaje de escaños se acerque al de votos, normalmente mediante listas. Los mixtos combinan ambas lógicas, y pueden compensar los resultados de una parte con la otra, como en Alemania, o aplicarlas en paralelo. La clasificación de International IDEA, de la que parte esta distinción, advierte de que un sistema se define por su mecanismo: un sistema proporcional no siempre produce resultados más proporcionales que uno mayoritario.

Los elementos que los definen

Además de la fórmula con la que se reparten los escaños, influyen el tamaño y número de las circunscripciones, el tamaño de la Asamblea, el umbral mínimo de votos para entrar en el reparto y el tipo de voto, por ejemplo a una lista o a candidatos concretos.

Un equilibrio entre objetivos

Cada diseño equilibra objetivos distintos: la proporcionalidad, la gobernabilidad, la cercanía entre representantes y electores o la sencillez del voto. La Constitución española exige criterios de representación proporcional para el Congreso (artículo 68.3), pero con circunscripciones provinciales que en muchos casos reparten pocos escaños.

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Fuentes