Doctrina Monroe

La doctrina Monroe es el principio de política exterior que el presidente de Estados Unidos James Monroe expuso ante el Congreso el 2 de diciembre de 1823. Declaraba que el continente americano no debía ser objeto de nueva colonización europea y que Estados Unidos no intervendría en los asuntos de Europa.

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El mensaje de 1823

Se apoyaba en tres ideas: esferas de influencia separadas para América y Europa, no colonización y no intervención. Se produjo cuando buena parte de las colonias españolas se habían independizado. El Reino Unido había propuesto una declaración conjunta, pero el secretario de Estado John Quincy Adams defendió que fuera unilateral. Se resume a menudo con el lema «América para los americanos».

El corolario Roosevelt

En diciembre de 1904, Theodore Roosevelt añadió que Estados Unidos podía intervenir como último recurso para garantizar que los países del hemisferio cumplieran sus obligaciones con acreedores internacionales. Le preocupaba que una crisis de Venezuela con sus acreedores llevara a potencias europeas a invadirla. Según la Oficina del Historiador del Departamento de Estado, esta política se usó para justificar intervenciones en Cuba, Nicaragua, Haití y la República Dominicana. Desde 1933, la política de «buena vecindad» de Franklin D. Roosevelt buscó distanciarse de ese enfoque.

El regreso del concepto

La Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos fechada en noviembre de 2025 anunció un «corolario Trump» a la doctrina, orientado a impedir que competidores de fuera del hemisferio desplieguen fuerzas o controlen activos estratégicos en él. Tras la operación militar en Venezuela de enero de 2026, el propio Trump aludió a la expresión «doctrina Donroe». Sus defensores la presentan como una protección de los intereses de seguridad estadounidenses; sus críticos, como la vuelta a una política de esferas de influencia.

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Fuentes